lunes, 16 de mayo de 2016

Rabia.

 Admito que la rabia me supera.
Que es ver las indirectas que os lanzáis, y detenerme.
¿No soy suficiente? 
Mi pecho no puede evitar partirse, desangrarse.

  Intenté dejar de sentir, ahogarme en mi pequeño
y solitario mundo, donde no hay cavidad para recordarte. 
Pero siempre arrasas con mis planes, inundas mis recovecos.

   Estoy harta. 
Hasta las narices de sonreírte sabiendo que tus trabaduras 
de palabras eran porque no se las decías a la correcta.
Que mientras me abrazas ahora, piensas en ella todo momento.
Que tus labios me besan por compromiso aunque solo desees los suyos.

   Y estallo en esta batalla interna.
Me dejo caer. 
Siento con la punta de mis dedos como la soledad pisa cada uno
de mis músculos y me hundo.
Riego la planta de dolor que me envuelve con mis lágrimas.
Dejo de latir.

sábado, 30 de abril de 2016

Adiós.



Aquel día le dije adiós.
Grité que se fuera.
Mi cabeza susurraba que se quedara.
Sabía que él era demasiado.
Que yo era muy poco.

 Le supliqué que se marchara.
Él insistió en quedarse.
Mi corazón lloraba.
Se rompía.

 Era lo justo.
Él no debería ser mío.
Suya yo de alma siempre sería.

A veces hay que hacerlo.

jueves, 28 de abril de 2016

Súplica.


Ven, no tengas miedo.
Te suplico que vuelvas,
que yo ya no puedo.
Abrázame, lo necesito.
Escúchame.
No me repliques si te grito.
Que yo necesito vivir,
necesito rozar tus labios,
necesito eso para no morir.
Y ahí estás.
Huyes;
Gritas;
Rompes.
Has quemado los pétalos de mi sonrisa.
Las lágrimas son la savia de aquella rosa.
De aquella que antes se mecía con la brisa.
Y que, ahora, muere perezosa. 




jueves, 24 de marzo de 2016

Hoy llueve.



 Hoy llueve.
Llueve sobre el asfalto que tengo a mis pies.
Se reflejan en tu cara relámpagos de felicidad.
Truenan palabras que me hacen llover.
Las nubes se compadecen y chocan, desesperadas.
Las ballenas cantan agonizantes melodías que me apagan.

 El gris de mi cuerpo es preocupante.
El sol se fue hace tiempo.
El viento azota mi cabello y lo arranca.
Me caigo por acantilados.
Mi cabeza se rompe contra las rocas.
La marea me lleva.

 Estoy perdida;
Rota;
Cansada;
Consumida.



miércoles, 9 de marzo de 2016

Desgarre.



Empecé a creer que realmente estaba rota cuando te vi.
Cuando te vi y no era conmigo.
Cuando tus manos se entrelazaban con otras que no eran las mías.
Cuando tus sonrisas las provocaba ella.
Cuando era ella la que te besaba en aquella galaxia que tenías por labios.


Me rompí al llegar a casa y ver que no eras tú el que me recibía.
Grité;
Lloré;
Desgarré;
Caí.
Acabé aplastada sobre la que solía ser nuestra cama.

Sobre millones de risas que ahora sonaban a nostalgia.


sábado, 5 de marzo de 2016

Versos muertos.


¿Lo escuchas? Sé que eres capaz de escucharlo.
¿Lo sientes? Seguro que sientes el caos.

 Te late el vacío, late porque grita.
Grita que te llenes, que busques.
Grita que me encuentres.

 ¿Y si lo escucho? No puedo oírlo.
¿Y si lo siento? He dejado de sentir.

 Hace tiempo que los versos murieron.
Hace mucho desde que no te busco.
Hace bastante que no te lloro.

 Y te escribo.
Escribo porque los versos ya están muertos.
Porque aunque no te busque, rondas entre el caos.
Porque quiero que me escales.

 Quiero que te lleves mi corazón y lo aplastes.
Que esté contigo.
Pues los versos están muertos.
Y yo he muerto con ellos.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Planeta.



 He llorado porque le he dado pocas pinzeladas rosas a tus labios cuando aún podía besarlos. 
He gritado por no haber acariciado el azul de tus pómulos.
Me he vuelto histérica cuando me alejaste de tu planeta. 

 Y te observo.
Observo cada uno de los sitios de tu superficie, planeta.
Vivo atrapada dando vueltas sobre ti.
Soy un pequeño satélite perdido en tu órbita.
Para mí tú eres mi iman repelente.
Por desgracia, así es. 

 No puedo acercarme para olerte el pelo a rosas.
Se me tiene denegado el acceso a mirarte las estrellas que tienes por ojos.
Ni siquiera puedo enterrar el rostro en tu clavícula. 

 Planeta, eres arte.
Tienes dolor.
Eres poesía.
Eres amor. 
Eres mía.
Aunque me huyas, planeta.