lunes, 7 de agosto de 2023

Un cachito de vida llamado amistad

La vida trata de esto.

Se comprende de los pequeños detalles,

con las personas correctas, 

en los momentos imprecisos pero acertados. 


Del sonido tranquilizador de un abrazo amigo

en los días de tormenta.

De un juego inventado para matar el tiempo 

que solo suma en vida y en risas. 

De las charlas más inesperadas .

De las añoranzas compartidas.

De las confesiones vergonzosas 

y de los secretos entre cañas 

en nuestros bares favoritos. 


Porque solo así se puede encontrar  

el sentido a la palabras..

 Amistad

Amor 

Felicidad

Vida 


Porque habéis llenado el vacío espacio

con gamas de colores infinitos y,

la vida siempre se quedará corta para deciros 

lo afortunada que soy 

de poder entenderla con vosotros. 


La vida trata de esto.




sábado, 30 de octubre de 2021

Perdida en 2

 Ahora que nuestra piel respira

signos a compás de la agonía.


A pesar de ser instante

te convertiste en mi constante.


Latido vacío 

de quien no era bienvenido

acabó con lo que me hacía 

que la noche fuera día.


Camino de espinas 

sobre el azúcar de tus labios.

Que estés tan lejos 

no significa que no te extraño.

miércoles, 12 de mayo de 2021

Des-orden

 Tomo la última bocanada de los recuerdos
que ciernen en mí tu fugitiva mirada.

 Tan de madera, que sueno a chasquido si lloro
los sentimientos que prenden con tu vacío fuego.

 Era bonito. 
Y tanto te quería. 

El infierno pasaba entre las ventanas 
y se colaba en mi cama a hacerme compañía
mientras de ti mi yo se sedaba 
Y mi mente seguía.

Hasta con el eco de tu fuego
escuchaba a modo de recuerdo
a Marc Seguí cantando 
y lo fuerte que marcabas tu ego.

 Era tanto. 
Y te quería bonito. 





 

jueves, 16 de julio de 2020

Arráncame la piel

He deambulado hondo en mis pensamientos,
sólo para tomar, por última vez, 
los delicados vértices
que comprenden y tejen
 tus dedos con los míos.

 Arranca de mí el peso 
de un amor a cuenta gotas, 
de quererme un sábado,
besos amargos un domingo.

Despertarme sin ti un lunes.

 Comienza a borrar en mí toda resaca que 
lo único que evoca es la repetición 
del sabor de tu carne cuando el sol se pone 
y tus dedos caen sobre las terribles curvas 
de mi expuesta alma. 

 Arráncame la piel sin piedad.
He estado sumido bajo el agua mucho tiempo 
y no quiero más inviernos 
sin cobijos que tengan composición de ambos.

 Me niego a (sobre)vivir primaveras 
bajo roces de pétalos que no sean igual 
a tus descuidadas carcajadas.


Desencájame. 





miércoles, 10 de julio de 2019

El momento en que te separé de mí.

No era la primera noche.
 No era la primera que su corazón
se debatía entre dejar de latir o,
 simplemente desplazar aquello
 que le hacía resquebrajarse.

 Él no estaba allí, no sostenía su mano.
El peso del dolor, corría por su mente.
Cada mañana, se volvía más lejano.

 La primavera que les había unido,
la magia entre palabras...
Aquello se desvaneció.
Dejando tras de sí un frío y ciego invierno
sin rincón o abrazo posible
 para mantener el calor
 de sus sentimientos.

 Y aquella noche, después un millón de excusas más
y perdones incesantes,
 la rabia, el enfado, rencor...
 Todo se transformó en un río constante de lágrimas.

¿Por qué? Por qué seguir luchando.
Ya no le quedaron más fuerzas.
Ya no peleó más por aquel momentáneo latido.
Prefirió, tras mucha meditación,
Sostener entre sus manos aquello que aún les mantenía juntos
Y tras un par de intentos, despegó
todo lo que ambos compartían,
Deshizo la presencia de su corazón.


 Era mejor llorar por un corazón roto,
que quemarse con los trozos
de manera continuada.

sábado, 15 de junio de 2019

El momento indicado.

Hacía tiempo que no me dejaba llevar.
Había olvidado lo que era temblar
Lo que se sentía al no saber respirar.
 No por añoranza.


 Perdí la costumbre de permitirme,
casi sin preguntar, sonreír de vez en cuando.

 No tuve en cuenta que podía sucederme.

 Cuando el cielo se había acostumbrado
a inspirarme con sobredosis de lágrimas,
la sonrisa indicada,
 despejó cualquier atisbo de tristeza.


 Mis letras comenzaron a intentar reflejar 
la danza particular que tienen tus dedos dibujando
sobre mi frágil piel, promesas. 

 Decidí dejarme llevar. 
También reí al sentirme temblar 
Y me alegré de que me faltara
 el aliento
al sentirte cerca.

Me permití comenzar
a sonreír sin siquiera
ser consciente,
 dejarme acunar con tu voz cálida
 en las noches de invierno 
Y amanecer en una temprana primavera,
con tus labios cayendo sobre mi
 como flor de cerezo.

 El universo pareció
alentarme
con tu dulce voz
 a través del dolor.

 Y desde entonces, no importó.
Eramos nosotros.
Eramos felices.
Eramos eternos. 

domingo, 10 de febrero de 2019

Primavera.

  Cuando una flor
pierde fuerzas,
la primavera llega
siempre que el invierno
está por terminarla.


 Eso eres para mí.

 La primavera incesante.
El objeto desencadenante
de mi locura.

 El querer perderme
de manera constante,
haciéndome omitir
por completo
cualquier signo
de plena cordura.

 Porque desde que te centraste
en entrar en mi núcleo,
no hay espacio en mí
que quiera otra cosa,
mas que verte
desplegar mis pétalos.

 Los que ahora
comienzan a tener color,
por primera vez,
desde que el hielo
me mantenía en condena.